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Guía para organizar patrimonio y planificar la herencia en 2021

Es una realidad. Nos cuesta afrontar que ese futuro que creemos tan lejano puede estar a la vuelta de la esquina. El presente acapara toda nuestra atención, y es algo muy delicado para nosotros asumir que un día no vamos a estar.

El «ya lo haré más adelante» es un pensamiento muy común, pero no es de mucha utilidad, la verdad. Quizá no se trate solo de un bloqueo mental, sino más bien de no encontrar razones suficientes y de peso para organizar el patrimonio y planificar una herencia que pensamos será futura.

Si lo piensas bien, organizar de antemano lo que sucederá con tus bienes te aportará diversas ventajas:

  • Lograr lo que realmente quieres para el futuro de los tuyos.
  • Evitar posibles riñas entre herederos.
  • Pagar menos impuestos en vida y conseguir que tus herederos también paguen menos a la larga.

La transmisión del patrimonio se puede organizar de varias formas:

  • Testamento.
  • Pacto sucesorio.
  • Donaciones.
  • Seguros de ahorro.

La forma más utilizada y, digamos, primordial es el testamento. Y, sin embargo, las cifras hablan por sí mismas. Aunque cada año se suscriben más testamentos (en el 2019 se incrementaron en un 14%), la realidad es que no llega a un 10 % el número de españoles que se toma la molestia de dejar planificada la herencia.

Por supuesto, también se presuponen algunas otras razones disuasorias, como podría ser el coste de llevar a cabo los trámites. En este sentido, cabe recalcar que es un acto relativamente barato. Según el Consejo General del Notariado, suele oscilar entre 38 y 60 euros, llegando a 80 euros en los casos más complejos.

Y entonces, ¿pasa algo si finalmente no lo hago? Pues nada más (y nada menos) que la ley decide por ti. Lo que se conoce como una sucesión intestada se regirá por lo que determine el Código Civil, aunque después cada Comunidad Autónoma puede establecer variaciones.

Nuestro propósito hoy es facilitarte algunas claves para valorar realmente si es mejor dejar organizada la herencia:

  • Comprueba si (de verdad) es importante hacer testamento
  • Qué pasa si no se hace testamento: lo que dice la ley.
  • 4 formas de dejar la herencia planificada.

Comprueba si (de verdad) es importante hacer testamento

El testamento nos permite tomar decisión sobre la forma en que se va a distribuir nuestro patrimonio el día que faltemos. Así, sencillamente.

En realidad, es una valiosa herramienta que nos permite tomar decisiones hoy para garantizar que en el futuro se va a respetar nuestra voluntad respecto a la distribución de nuestro patrimonio.

Y no sólo eso, hacer testamento nos facilita incluir determinadas cláusulas y condiciones que nos permiten afinar aún más y velar por el bienestar de los miembros de nuestra familia. Por ejemplo, se pueden designar tutores para nuestros hijos, albaceas o alguna cláusula que establezca que los niños reciban la herencia cuando terminen sus estudios y no antes.

De hecho, el testamento es una buena forma de evitar problemas a nuestros seres queridos. Como ya hemos entrevisto, si no hay testamento, se aplica el orden sucesorio establecido en el Código Civil, lo que podría tensar la relación y el bienestar en nuestro círculo familiar.

¿Qué dice la ley?

La ley establece que, cuando se tienen hijos, estos heredan todo. En segundo lugar, los padres, y solo cuando no existe ningún familiar descendiente o ascendiente, hereda el cónyuge.

Así mismo, hay que tener en cuenta que, se haga o no testamento, hay una parte de la herencia que por ley pertenece a los herederos forzosos: la legítima. Es decir, un tercio de la herencia deberá repartirse a partes iguales entre los herederos forzosos, que son, en primera instancia, los hijos y descendientes.

Mediante el tercio de mejora podemos beneficiar a alguno de nuestros herederos forzosos, ya que se debe repartir entre estos, pero no necesariamente a partes iguales.

Por último, el tercio de libre disposición es la parte de la herencia que podemos destinar a quien nosotros queramos.

Pero veamos punto por punto qué es lo pasa cuando una persona fallece sin testar.

Qué pasa si no se hace testamento: lo que dice la ley

El proceso sería el siguiente. Aquellos que crean tener derecho sobre la herencia, iniciarán un procedimiento de declaración de herederos «ab intestato» ante el Notario.

El Notario otorga un acta de declaración, una vez verificado tal derecho y realizadas las averiguaciones oportunas.

Como hemos comentado, al no haber testamento, la adjudicación de la herencia se realizará de acuerdo con lo que dispone el Código Civil común, y este establece las siguientes limitaciones:

  • Tercio de legítima: debe atribuirse a los descendientes, en primera instancia, en la misma proporción.
  • Tercio de mejora: debe atribuirse a los descendientes, pero no necesariamente en la misma proporción.
  • Tercio de libre disposición: podrá atribuirse libremente.
  • El cónyuge tendrá derecho, al menos, al usufructo del tercio de mejora.

Es importante saber quiénes son los herederos forzosos y legales. De forma resumida, este sería el orden legal en caso de herencia. En Aragón, País Vasco, Navarra, Cataluña, Islas Baleares y Galicia cuentan con un orden ligeramente distinto:

  • Hijos y descendientes.
  • Si no hay hijos, padres y ascendientes. Es decir, padres y abuelos.
  • El viudo o viuda tendrá derecho al usufructo parcial de la herencia.
  • Hermanos.
  • Resto de familiares.
  • Por último, el Estado sería el último en caso de herencia.

Tercio de legítima

La legítima viene recogida en el art. 806 del Código Civil y es la porción de bienes de la que el testador no puede disponer porque está reservada para los herederos forzosos.

Salvo que hubieras desheredado a alguno de tus descendientes de forma expresa (para lo cual tendrías que haber hecho testamento), un tercio de tu herencia irá a parar a ellos siempre.

La legítima se repartirá a partes iguales entre la totalidad de los herederos forzosos.

Tercio de mejora

Este tercio debe ir, de nuevo, a los herederos forzosos. Sin embargo, ahora sí tendrías la posibilidad de decidir qué quieres dejar a cada uno de los herederos. De nuevo, necesitas un testamento para poder establecer una diferencia.

Sin testamento ni planificación sucesoria, este tercio de mejora se repartirá a partes iguales entre todos los herederos que reciban la legítima.

Tercio de libre disposición

Como su propio nombre indica, es mediante este tercio de la herencia como podrás legar con total libertad a quien quieras. Eso sí, siempre que hayas hecho testamento.

Tal y como ya hemos visto con el tercio de mejora, si no existe un testamento, este tercio irá a parar a los herederos forzosos, que lo repartirán de forma equitativa.

En conclusión, si no dejas un testamento firmado, tu herencia quedará repartida según ley.

Puede parecer que esto no tiene grandes implicaciones, pero piensa que todo tu patrimonio irá a parar a tus hijos, padres, abuelos o hermanos, y si tuvieses una pareja, esta solo recibirá el usufructo de tus bienes y ni siquiera de todos.

También hay que decir que los pasos para cobrar una herencia sin testamento son más complicados. Piensa si todo esto te compensa.

4 formas de dejar la herencia planificada

Un tema importante a tener en cuenta a la hora de planificar la organización de tu patrimonio y de una posible herencia es la fiscalidad.

No obstante, por encima de ello está hacernos una serie de consideraciones: ¿qué comprometo a nivel personal si hago una donación en vida a mis hijos?, ¿cómo quiero que viva mi familia cuando yo no esté?, ¿podrán hacer frente a determinados gastos propios de la sucesión?, ¿sería apropiado un plan de ahorro?

Sería muy interesante hacer una especie de foto global de todo nuestro patrimonio y trazar un plan personal, familiar y financiero que nos permita estar tranquilos de cara al futuro.

Ayuda pensar que la única forma de ser tú quien decida es utilizar alguna de estas cuatro herramientas para planificar tu herencia:

  1. Testamento.
  2. Pacto sucesorio.
  3. Donaciones.
  4. Seguros de ahorro y planes de pensiones.

Vamos a desentrañar algunas de sus implicaciones, de forma que puedas valorar ventajas y desventajas. Es cierto que puedes combinar varias de ellas para pagar menos impuestos, legar parte de tu patrimonio a quien quieras o adelantar parte de la herencia.

1️. Testamento

El testamento es la herramienta más utilizada. Existen varios tipos de testamento, pero el más habitual es el testamento notarial.

Este tipo de testamento cubre lo que se conoce como masa hereditaria y abarca casi todos los bienes, aunque hay productos financieros que quedan fuera de él, como veremos más adelante.

Con carácter general, se puede decir que conviene formalizar el testamento siempre, pero especialmente si se da alguna de estas circunstancias:

  • Hijos menores de edad: es aconsejable nombrar un tutor legal en caso de fallecimiento de ambos cónyuges.
  • Si tienes la voluntad de modificar las disposiciones generales aplicables. Por ejemplo: legados, usufructo universal del cónyuge, mejora a algún descendiente, etc.
  • Si resides en el extranjero y deseas que sea de aplicación la normativa de la nacionalidad.

Para formalizar un testamento, solo es necesario el DNI y tener clara la distribución que quieres hacer de tus bienes. En algunos casos, por ejemplo, si quieres hacer un reparto no equitativo, el Notario puede requerirte escrituras de inmuebles e inventario de bienes.

Lo cierto es que con el testamento puedes hacer muchas cosas, además de decidir a quiénes irá destinado el tercio de libre disposición. Veamos algunos ejemplos:

  • Puedes establecer el reparto de ese tercio de libre disposición.
  • Puedes desheredar expresamente a uno de los herederos forzosos, siempre que se dé alguna de las causas legales previstas.
  • Puedes designar usufructuarios, fideicomisos o albaceas.
  • Puedes incluir condiciones para el cobro de ciertas partes de la herencia.
  • También establecer que, en caso de fallecimiento de la pareja, cada cónyuge designa al otro como heredero de la parte de libre disposición. Es lo que se conoce como el testamento del uno para el otro y, a falta de los dos, para los hijos.

Como norma general, puedes hacer más de un testamento y siempre prevalecerá el último que hayas firmado.

2️. Pacto sucesorio

Mediante este tipo de pactos se puede ordenar la herencia a través de un contrato que permite nombrar herederos y hacer atribuciones particulares a la herencia.

También se pueden distribuir de forma específica los bienes de la herencia y establecer condiciones para acceder a ellos.

Debes tener en cuenta que un pacto sucesorio es irrevocable, salvo excepciones, y en esto se diferencia claramente del testamento. Por esa razón hay que ser precavido a la hora de utilizarlo.

En Comunidades Autónomas como Cataluña, Aragón y Galicia, los pactos sucesorios están limitados.

3️. Donaciones

La donación en vida es un anticipo de la herencia y constituye una interesante alternativa a la sucesión.

Eso sí, al tratarse de un anticipo, ningún heredero podrá dar ni recibir más de lo que le correspondería en herencia. Por ponerte un ejemplo, podrías donar a tu hijo lo relativo al tercio de mejora y de libre disposición, pero nunca estos y además la parte que recibiría por la legítima.

A la hora de decidir si se efectúa una donación, la clave puede estar en los impuestos. Los bienes que se dejan en herencia tributan en el impuesto de Sucesiones y los que se donan en vida en el impuesto de Donaciones.

Ambos tributos están cedidos a las Comunidades Autónomas y variarán en función de la región que vincule el acto. Por ejemplo, si se dona un inmueble, hay que tributar en la Comunidad donde está ubicado, y esta opción puede resultar interesante porque algunas Comunidades establecen reducciones que después no se aplican en herencia.

Si es por herencia, se tributa en la Comunidad donde residía el fallecido, y en el caso de acciones o fondos de inversión se aplica lo que se conoce como «plusvalía del muerto», gracias a la que se pagarán menos impuestos que si se imputase como renta del ahorro.

En qué casos puede ser recomendable anticipar la herencia:

  • Puede ser aconsejable como traspaso de un negocio o empresa familiar.
  • Para anticiparse a posibles cambios normativos que endurezcan el tratamiento fiscal.

En cualquier caso, es imprescindible hacer previamente un buen análisis del patrimonio, las circunstancias personales de la familia y la fiscalidad de la donación. También es muy importante, como decimos, observar que en algunas Comunidades Autónomas la donación puede implicar tributación del donante (IRPF) y el donatario (plusvalía municipal).

Tres cosas importantes para no perder de vista:

  • Las donaciones previas han de tenerse en cuenta desde el punto de vista civil a efectos de determinar si pueden perjudicar derechos de los legitimarios.
  • Debe verificarse si la donación es colacionable (computa en la herencia) o no colacionable.
  • Finalmente, desde una perspectiva fiscal, las donaciones realizadas durante los cuatro años anteriores a la sucesión han de tenerse en cuenta a los efectos del Impuesto sobre Sucesiones.

4️. Seguros de ahorro y planes de pensiones

Existen en el mercado algunos productos de ahorro y de inversión que se pueden emplear como herramienta de planificación sucesoria. Por eso resulta interesante informarse al respecto, ya que seguros y planes de pensiones ofrecen una forma de personalizar algo más la herencia, al quedar fuera de la masa hereditaria.

En lo que respecta a los planes de pensiones, el partícipe puede designar al beneficiario o beneficiarios en las cantidades que él quiera y, si no, los derechos consolidados pasarían a los herederos legales. Eso sí, estos derechos consolidados tributarán en el IRPF como rendimientos del trabajo del beneficiario.

En el caso de los seguros de vida-ahorro, también quedan fuera de la masa hereditaria, por lo que no entrarían dentro de los tercios que establece la ley. De esta forma, como tomador del seguro, podrías dejar como beneficiaria a la persona de tu elección. Eso sí, ojo, no se trata de «saltarse la legítima», ya que esto podría dar lugar a reclamaciones de los herederos forzosos.

La cuestión está en cómo funcionan estos productos de ahorro-vida cuya estructura es la de un seguro de vida. En ellos, se diferencia entre quién contrata, la persona a la que protege el seguro y quién cobrará la indemnización:

  • El tomador del seguro es quien contrata el seguro. Figura como dueño y suele ser, además, quien aporta también el dinero.
  • El asegurado es a quien protege este seguro. En un seguro de vida, es la persona cuyo fallecimiento generará una indemnización.
  • El beneficiario es quien cobra la indemnización. Puedes elegir quién recibirá la indemnización o repartirla entre varias personas, que no tienen por qué ser de la familia.

En definitiva, estas son las principales ventajas que presentan los seguros de ahorro-vida:

  • Podrás planificar qué cantidad hereda cada persona, sea o no heredero legal.
  • Podrás legar de forma privada ya que no figuran dentro del testamento.
  • Conseguirás que los herederos cobren antes, ya que los seguros de ahorro se pueden liquidar sin esperar la aceptación de la herencia.

Esperamos con esta guía haber arrojado algo de luz al complejo mundo de las herencias y haberte ayudado a tomar consciencia de la importancia e implicaciones de tener organizado tu patrimonio.